viernes, 8 de abril de 2016

Desafios Calar del rio mundo. 25,45,65 kms

Hay carreras que por mucho que intentes trasmitir o contar siempre te quedarás corto. Esta es una de ellas. Hay tanta belleza en mi memoria que soy incapaz de darle forma en modo de palabra o letra sin la sensación de que algo podía haberlo descrito mejor.





Encontramos mandaraches en casi todas las distancias de la carrera.
Sueños deportivos en las distancias de 25, 45 y 65kms. Me gusta más asi., aunque dirá más de uno retos.
Para mi son sueños, pues una carrera de una dureza como esta y que se quede corta... Sólo es posible cuando uno está en un estado de ensueño.
Cada uno a su manera y en su distancia.
Para mi el sueño comenzaba a las 5 de la mañana, era el primero en salir.
Con frío, un grado o dos sobre cero. Salíamos entre amigos, al sonido de unos petardos como almas que lleva el diablo recorriendo rápidamente las calles de Riópar.
Para los demas empezaba a las 8 los 45kms que compartian recorrido con los de 65km excepto la temida ascension a la Sarga.
Y a las 9 los 25 que eliminaba la temida ascension a las almenaras.




De noche aun comenzabamos un pequeño ascenso a las casas de la noguera junto a las fuentes que nos sirven de avituallamiento, a esas horas comprensiblemente vacías de voluntarios.
Aqui hubo un punto conflictivo para algunos corredores pues se pasaron un desvío que debía conducirnos por un "tunel" natural, entre arboles a la "casa de los pastores" tras una larga ascensión por un camino bastante estrecho rodeado de oscuridad.
Una pasada de ascensión. parece que atravesaras el bosque por un paso especialmente abierto para nosotros.
La sensacion de dia es especial, pues es tan cerrado en algunos puntos que no se llega a ver el sol, pero de noche resulta especialmente divertida. Un aperitivo para nosotros y primera piedra de toque para el resto.
Llegamos a la parte alta y comienza la bajada. De noche entre árboles atravesados, pequeñas ramas, barro.... Algún problemilla con el frontal que se apagaba en los saltos, muy útil, compañeros acercándose. Una bajada espectacular con un rumor cada vez más fuerte, eran los chorros. Atravesamos el río mundo para al sonido de los cencerros entrar en la zona de avituallamiento. El merendero. Con un chaval amabilísimo hacemos por fin un buen desayuno, el primero con los nervios de la carrera siempre es algo excaso, nunca entran las cosas....
El ruido de las cataratas es muy fuerte en el silencio de la noche. La sensación de estar oyendo el mar sobrecogedora.


Aqui para los demas de 45 y 25 kms la vista es aun mas espectacular pues llegan ya avanzada la mañana. La primera vez que se pasa por aqui en carrera es muy especial, algo que recordaras siempre. Esa euforia que te invade es dificil de explicar.

Nosotros nos aventuramos por la pista camino del padroncillo, A nuestra derecha entre los arboles se vislumbra ya el despuntar del alba, entre las nubes se pueden adivinar los primeros atisbos de la mañana,


Aqui me permito un lujo.... parar. y disfrutar este instante.
Bien merecen la pena los minutos que pase alli. Es sencillamente espectacular ver amanecer desde 1600 metros de altura con todo un valle a tus pies.
Continuamos con muchas dificultades, aqui nos cruzariamos todos los participantes de cada una de las distancias de la prueba con la misma dificultad, seguir las balizas.
El terreno tipico de un paisaje karstico hacia mision imposible distinguirlas del suelo.




Atravesando uno de los controles de paso iniciabamos un descenso largo y bastante tecnico. 
Se pasa por un cresteo largo y bastante estrecho de roca en el que el vértigo jugaba mas de una mala pasada. Los acantilados eran impresionantes...
Tras este descenso se separaban las pruebas, cada uno tomaba una ruta diferente.
Alcanzabamos un punto de vida.
Aqui nos uniamos el equipo de Cartagena. Nos une un espiritu, el espiritu caxcao. 
Vestimos diferentes colores, pero todos nos sentimos uno solo.
Al integrarnos en un solo grupo y acabando todos juntos a una, al estilo mosquetero.
Cartagena seria pues nombra en meta. Me siento muy orgulloso del espíritu que nos une a los corredores por montaña, pero mas del espíritu que se ha mamado en Cartagena.
Juande tiene gran culpa de ello.


En este punto la organización te guarda una caja en la que es completamente necesario cambiarse si quieres alcanzar la meta integro. Pues la experiencia es un grado y la mia ha sido desastrosa cuando no he realizado el cambio.
Nos quitamos la ropa técnica y el cortavientos. Ropa seca preparados para continuar la ruta.
Casi apunto de salir nos alcanzan Salvador Molinero y Juanjo Catalan, sus caras de felicidad son todo un poema.
Salva y Conchi gracias por el detallazo.
Aqui se separan las carreras y la de 25 vuelve para Riopar despues de poner a prueba la integridad de Mar y Vanesa... las dos locas llamas de la montaña, acabaron tocaditas, también enfilaban la meta con mejores condiciones físicas Miguel Ángel y Mariana Jiménez Fernandez. Si nos detuvieramos en este punto, mas pareceria un parte de guerra que uno de bajas.
Es aqui donde se demuestra el coraje, la pasion que este deporte nos inspira. Esto no se adquiere, es intrínseco al deportista. No importa lo que te moleste o duela, nada o casi nada es capaz de detenerte.
Son este tipo de cosas las que me erizan la piel cuando pasado un tiempo recuerdas una carrera.
No recuerdas los pequeños fallos. Algún balizaje o avituallamiento....
Seguiamos en carrera Chistian Egea y Javi en 45kms y yo en 65kms, ellos camino de Riopar viejo para disponerse a subir las almenaras y nosotros camino de una majestuosa vision... el Sarga. Una temida ascension de 11kms. Capaz de hacerte temblar por sus picos pero tambien de sobrecoger por su belleza.










Una subida tortuosa y rompepiernas que transcurre por zonas de roca  viva disuelta por el agua capaz de dejarnos imagenes como la de una piedra del tamaño de un coche apoyada en una columna de apenas un metro que parecia caerse con solo mirarla.
Culminas varios picos y atraviesas varios cresteos y bosques, hasta un agujero en la montaña en la que la escalada es obligada. Al fin, vamos notando la altitud y la vegetación desaparece para dar paso a la imagen nevada de la montaña. Increíble pasar atravesando la nieve. Por primera vez la piso en una carrera. Falto muy poco para tirarme y dibujar un ángel en ella.

Terminada la ascension comienza el descenso, muy largo y muy técnico por tramos. Es tremendamente dificil correr en zonas de roca repleta de agujeros hechos por el agua.


Otra de las piedras de toque superadas, la retina colmada, se oyen comentarios como "cuanta belleza a nuestra espalda". Te giras y no puedes más que sobrecogerte ante la visión del valle, de los picos de las montañas. Intentamos atisbar los diferentes picos, la sagra creímos ver a lo lejos, el mentiras... Y como no Riópar viejo y la temida Almenara. 
Camino de ella vamos, el grupo se ha consolidado y los 4jinetes cabalgan ya como uno solo...
Cruzamos el río, otro vez, como si fuese infinito su curso. Un trozo de madera para ayudar al resto... 
Aquí en este punto, cabe un inciso...
Bajando de la sarga, en un punto los caminos se cruzaban con la el inicio de la parte más dura de la ascensión. La duda después de más de 40 kms era inevitable. La experiencia juega a nuestro favor resolvemos el dilema con acierto. Otros no tuvieron tanta suerte.
Gracias a que había disputado ya dos veces la de 45kms sabía dónde debíamos dirigirnos y trotanto más de lo que creíamos imaginable, nunca sabe un ultra de lo que es capaz, seguimos adelante.
Junto a un arroyo caminamos abriendonos camino hacia el pueblo, sin saber como lo hacemos corriendo, sacamos mas de una hora al siguiente corredor....




al fin subimos la pista hasta el regalo que nos lleva hasta el avituallamiento de la iglesia.
Aqui nos reunimos todos  entrando exultantes sabedores que solo la ultima dificultad nos separa de meta.


El cuarteto de jinetes posa orgulloso dispuestos a iniciar la bajada tecnica y muy divertida que nos llevara a las ascension a la almenarilla.

El calor aprieta ya, pero no se sabe porque, es en estos momentos cuando el corredor sabe que termina. Es un instinto que no sabes porque hace que te llenes de confianza.
Da igual lo que te venga ahora sabes que lo has logrado.
Aqui sufri un percance pues se me rompio el camel. Nada que un poco de maña no arregle.
Me descolgue un poco del grupo e hice una bajada un poco mas fuerte de lo que queria... pero las fuerzas son increibles en un momento asi.
Los alcanzo rapidamente corriendo al trote, contando tambien con su paciencia pues me esperaron ralentizando el paso.
Les explico lo que nos queda y comenzamos a subir relajados pues lo mas duro aguarda.
El sonido del agua nuevamente nos alcanza, subimos pegados a un arroyo que baja acaudalado.
Es precioso, algo que te saca de tu rutina habitual, pues nuestra tierra es muy arida y no estamos acostumbrados a que el agua mane por doquier.
Poco a poco alcanzamos la almenarilla y comenzamos un cresteo impresionante a casi 1700 metros de altura. Saltos entre las rocas, pequeñas carreras y mucho paso rapido que nos acerca a la majestuosidad del pico de la almenara.
Un enorme trozo de roca que se alza a mas de 1800 metros. Una subida casi vertical.
Momento este en el que vemos a lo lejos a uno de los mas grandes de la montaña. El fue uno de los que me enseñó a correr un ultra. Un gran corazon que mueve a una gran persona.

Mi amigo fausto.
La instantanea recoge todo el afecto que solo en la montaña nos hemos llegado a tener.
Aqui ya estamos en el inicio de la ultima bajada, un descenso de 9 kms hasta el pueblo.
Una bajada preciosa en la que te mueves entre arboles y arroyos. Cruzas el agua varias veces, no sabes porque ya no te duele nada. Es simplemente un tremendo privilegio poder hacerlo. Y como no estamos encantados como envueltos en un aura magico.
A lo lejos el pueblo, la alegria nos llena. Aceleramos el paso.
Conchi nos recibe entre aplausos y poco a poco vamos planeando la entrada. Ya se oye al speaker.
Enfilamos ya la calle de bajada y cuando nos ve grita, " aqui llega Cartagena".
Los pelos de punta.... nos alineamos subiendo las escaleras.
Y os develare aqui un pequeño secreto. El porque hacemos esto. 
No participamos en una carrera, vivimos una aventura....
Un placer amigos.Gracias por el recuerdo de una experiencia maravillosa.